JULIO 19, 2017
"EL SALVADOR" SE CONFIESA

Y... alguien tiene que agarrar”, tira apenas empieza el diálogo, bien como es el “Tola” Antúnez, un tipo auténtico, frontal, que no tiene pelos en la lengua y no se guarda nada. Otra vez va a estar en el ruedo, y nuevamente, al frente de El Tanque Sisley, con una misión a la que ya está acostumbrado: salvarlo del descenso,

“Yo sé que ni Peñarol ni Nacional me van a venir a buscar. ¿Por qué? Y… porque yo no me callo, digo las cosas como son y si tengo que discutir con un empresario o un dirigente, lo hago. No me callo, digo las cosas como las siento. Pero si tuviese la chance de dirigir a alguno de los dos, sé que lo podría hacer sin problemas. Tengo conocimientos, capacidad y espalda ancha para bancar lo que sea, pero viste como es, en este fútbol te encasillan y ¡fuiste!”, afirma y cierra su frase con una carcajada. Es el “Tola” de siempre, ese que no le importa que digan que es un técnico de cuadro chico y que solo trabaja con equipos para salvarlos del descenso. “No es así, pero dejo que hablen.. este es un fútbol muy especial. Es único, donde se conoce más a los dirigentes que a los jugadores… yo que sé… cuando era chico yo juntaba figuritas y eran figuritas de los jugadores… hoy aparecen más los dirigentes que los jugadores… es raro”, tira convencido.

Lo cierto es que empieza a remarla otra vez. Y va a remar contra la corriente, lo sabe, llega en un momento complicado de El Tanque Sisley, que después de un comienzo esperanzador, cayo en un pozo, dejó de sumar y está en zona de descenso directo. “Me llamó (Freddy) Varela y me dijo: si no sos vos, no me salva nadie… y bueno, ahora hay que empezar a remarla. Hoy El Tanque está en la B así que el objetivo es que no baje, que logre la permanencia, pero ya le dije al presidente… que no pase como la otra vez que entre un torneo y otro se fueron 14 jugadores… ¡un equipo entero y los suplentes!. Hay que trabajar mucho, pero a mí me encantan los desafíos”, dice el “Tola”.

Antúnez llegó de Chile, donde tiene amigos y siempre está latente la posibilidad de dirigir, y se encontró con las llamadas de Freddy Varela.

El entrenador habló con el presidente y quedó en asumir al frente del plantel verdinegro hoy, a las 14.00 horas, en el Complejo “La Coruña”, del empresario Luis Malvárez, donde habitualmente entrena el club.

“Salvar a El Tanque es más difícil que salir campeón con Nacional o Peñarol. Eso sí que es una papa. Te quiero ver… los grandes tienen todo, y tres planteles, jugadores para elegir, todas las comodidades para trabajar, no te falta nada. Hay que ver qué es más difícil... yo te puedo asegurar que es mucho más difícil salvar a El Tanque”, afirma.

La tarea no será sencilla, y lo sabe. Pero va a poner manos a la obra para empezar a delinear el plantel de cara al Torneo Clausura. “Hay que evaluar y ver quiénes se pueden ir y quiénes pueden llegar. Yo creo que el equipo se arma en el vestuario, quiero tener un buen grupo, armar un buen grupo, porque el equipo se te desarma en el vestuario, yo creo mucho en los grupos, en la calidad humana de los futbolistas”, dice el “Tola”, que conoce los entretelones del fútbol como pocos, y lo reafirma en cada palabra. “Yo nací en el Cerrito de la Victoria, me crié allí, soy un tipo de barrio, tengo códigos, y el fútbol de hoy es otra cosa, pero hay que hacer valer esos códigos. Yo sé que todo cambió. Vos antes querías jugar en Primera División. Después, pasar a jugar en un grande, y llegar a la selección. Hoy no, hoy todos están entrenando y pensando en irse al exterior y hacer un mango, el jugador está desconcentrado, está en otra. Y esas desconcentraciones también se dan en la cancha, por eso vos ves la cantidad de goles que se dan por distracciones, están en otra. Por eso digo: hay que conformar un buen plantel y elegir bien, porque si te dejás llevar por lo que ofrecen, te enloquecés. Todos los días te llaman para ofrecerte al Maradona negro o al Pelé blanco, y a mí no me meten cualquier cosa”, dice el entrenador de 61 años.

Liverpool fue su primer club como entrenador. Estuvo tres años. “Lo quiero mucho”, dice el “Tola”. Después siguió con Central Español, y llegó al fútbol chileno para dirigir a Deportes Concepción en 1992. Su carrera continuó en Bella Vista, Liga Deportiva Universitaria de Portoviejo, en Ecuador, River Plate, Xelajú, Cobán, en Guatelmala, Tacuarembó otra vez al exterior para dirigir a Deportivo Suchitepéquez también de Guatemala, Atenas de San Carlos, Miramar Misiones, y más acá en el tiempo, Liverpool 2011-2012 y luego El Tanque Sisley, para salvarlo del descenso.

“El tema está claro: con poco, tenés que hacer mucho, hay que sacar a El Tanque de abajo, de la zona quemante de la tabla y vamos a trabajar para intentar lograrlo”, dice con la convicción de poder revertir el presente y cambiarlo por un mejor futuro.

“Sé que ustedes (los periodistas) me encasillan, pero esas son las reglas de juego, y las acepto. Hace un tiempo me llamó un empresario para ver si me interesaba ir a dirigir a Quilmes, en Argentina. Y le dije ¿a Quilmes? Nooo... gracias, prefiero ir a un equipo de Segunda B Nacional pero que tenga aspiraciones de ascender. No quiero entrar por la puerta de atrás, a salvar equipos del descenso, no, prefiero ir a dirigir a la B pero con un club que tenga pretensiones de ascender. Eso sí”, dice.

Pero Antúnez no es un entrenador más, debe ser de los más motivadores, de los que le llegan al futbolista. “Yo creo en el jugador, fui jugador, y lo defiendo a muerte. Intento llegarle a la cabeza, pero si no puedo, intento llegarle al corazón”, explica.

Ahí está. Pronto para ponerle manos a la obra a este nuevo desafío en El Tanque Sisley. Será el regreso de El Salvador, del “Tola” Julio César Antúnez.

“Carlitos Núñez fue como un hijo...”
“Todos me preguntaban cómo hice para sacarle lo mejor a Carlitos Núñez. ¡Nada! ¿Qué voy a hacer? Lo escuché, me acerqué a él, le hablé como un padre, traté de hacerle ver todo lo que tenía por delante, todo lo que podía lograr, y creo que mal no me fue. Yo tengo lindísimos recuerdos de esa época en Liverpool y con Carlitos Núñez también, rindió un disparate, jugó notable, fue el mejor jugador del Uruguayo”, explica Antúnez, y muestra el perfil de entrenador abierto, que escucha a los futbolistas y que los hace rendir.

“Yo tengo una anécdota hermosa: cuando se enteró que su señora estaba embarazada, me llamó a mí para darme la noticia. ‘Usted es el primero en saberlo’, me dijo.. y yo le contesté... ‘Carlitos... tengo dos hijas mujeres... ¿vos me querés hacer llorar?’. Y la verdad, me emocionó, fue muy importante por lo que significaba para él y porque, de alguna manera, me había hecho sentir que estaba procediendo bien con él”, cuenta el ‘Tola’.

“Yo fui jugador, y me sigo sintiendo jugador en muchos aspectos, por eso me gusta armar un buen grupo, que haya un buen vestuario, eso es clave en cualquier plantel. Los que deciden, siempre son los jugadores”, afirma el entrenador que asume funciones en El Tanque Sisley.

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